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| Historias de Mundo Béisbol. |
Los viernes son de historias; mundo béisbol narrará las historias más emotivas, de superación personal y algunas no tan positivas de los peloteros de grandes ligas.
Hoy 29/04/2016 comenzamos con la vida Alfonso "chico" Carrasquel nacido el 23 de enero de 1928 en la ciudad de Caracas, fue el tercer venezolano en jugar en las grandes ligas con los Medias Blancas de Chicago, antes fue firmado por los Dodgers de Brooklyn quienes lo cambiaron a Chicago por tener dificultades con el manager de aquel equipo uno de ellos era "el idioma". Creció viendo jugar a su tío Alejandro "patón" Carrasquel quien fue el primer venezolano en jugar en las mayores.
Carrasquel de origen humilde, de niño su padre fue el sustento del hogar trabajando para una cervecería en Caracas, Alfonso fue el segundo hijo de diez que tuvo la familia Carrasquel. A los 9 años le tocó trabajar al pequeño Alfonso lavando platos en un restaurant donde iban muchas personalidades de clase alta llamado "Roof Garden" ademas vendía periódicos y en algún tiempo también limpiaba botas. Sus padres le ofrecieron estudios y lo inscribieron en una escuela cerca de la parroquia Candelaria donde vivían, el futuro grandeliga de aquel momento prefería trabajar y se escapaba de la escuela, y cuando asistía a clases se quedaba en el patio jugando "pelotíca de goma"
Como era de esperarse sus padres fueron a buscar un día las notas de su muchacho, y como era de esperarse, estaba aplazado para sorpresa de sus progenitores, quienes furiosos castigaron y reprendieron al joven Alfonso sin si quiera imaginarse que sus caimaneras de "pelotíca de goma" era el comienzo de su brillante carrera. Años después su padre abandono el hogar y Alfonso debió ayudar a su madre a sostener el hogar y sus hermanos, su madre hacia comida para vender y el hacia las entregas, su vivienda era de zinc y el piso de tierra marrón contaba en su libro " Con la V en el pecho" que tenían que soportar los escarabajos e insectos en su casa y hasta en la cama, comentó que ya era parte del inmueble donde se encontraban.
Todo esto llevó a Carrasquel a luchar para mantener su hogar, mientras su pasión por el béisbol crecía cada vez más a pesar que no tenia ni para comprar un guante mucho menos un bate, jugaba caimaneras en terrenos baldíos y fue descubierto por un profesor de escuela quien le recomendó a un conocido entrenador y sugirió que lo mirara por que había algo de magia en el "chico"
No se equivocaron ambos profesores, Carrasquel firmó con el Cervecería Caracas en 1946 dando inicio a su gran carrera conectando el primer jonron de la liga y tres años más tarde firmó en los estados unidos de américa, donde fue difícil jugar béisbol en aquella época ya que el deporte era dominado casi en su totalidad por jugadores estadounidenses y de color de piel blanca, en esos tiempos el racismo era algo verdaderamente fuerte y a los jugadores latino americanos los trataban como negros sin importar que no lo fueran, así trataron a "Carrasquelito" como lo llamaban sus amigos. Jugaba el campo corto de los Medias Blancas de Chicago y contaba a sus amigos en Venezuela que en su tiempo de jugador activo se jugaba un béisbol rudo, porque en todos los encuentros había mucho contacto físico con el contrario que se deslizaban con fuerza hacia sus pies con la intención clara de lesionarlo, inclusive recibió muchos pelotazos entre ellos dos en un mismo partido y un tercero que de no quitarse lo fuese impactado en la cabeza.
Decía sentirse mal con el trato del público hacia su amigo, el cubano Orestes Miñoso quien por ser afrodescendiente era centro de burlas y maltrato verbal de la mayoría que formaba parte del béisbol. Cuando Miñoso fue firmado para jugar con los White Sox el dueño y la directiva reunió al equipo para informar que jugaría un negro latino en el conjunto de Chicago. Después de los partidos el transporte se paraba en algún restaurant para comer algo y Orestes era el único que se quedaba a bordo por ser negro no podía bajarse y yo me acercaba para preguntarle que quería comer y traerselo, desde ese momento percibí que guardaban gran rechazo y odio contra los de la piel oscura contó Carrasquel. Las humillaciones que le hacian a Miñoso lo llevaron de alguna manera a hacer bromas sobre eso ya que en los vestidores se cambiaban y duchaban todos los jugadores, se dice que hacia bromas donde salía desnudo delante de todos y gritaba como un mono, haciendo alarde de su miembro masculino se lo alargaba hasta la cintura (haciendo referencia a la cola de los monos) decía que el si era un mono pero con un miembro desarrollado, no como los blancos que los tenían pequeño. (Carrasquel y Miñoso fueron grandes amigos aún después del retiro de ambos en la pelota)
Tiempos del racismo sin escrupulos y béisbol de contacto: En los tiempos de Carrasquel se bateaba sin guantines, sin cascos y otras protecciones que se ven hoy en día, pararse a batear una recta de 100 millas por horas y sin sentir ningún tipo de temor así era el béisbol en esa época. Después de la segunda guerra mundial las cosas en el deporte no cambiaron demasiado y seguía el espectáculo de la fuerza natural y el contacto físico, más aún tras la integración de hombres que estuvieron en aquella guerra, tras llegar al béisbol mayor. Los bateadores en el "home plate" veían al lanzador contrario de forma odiosa como si lo quisieran golpear, la guerra psicológica se prestaba para la equivocación de los lanzadores y así poder aprovechar sus equivocaciones y sacarle la pelota del parque.
Amante del béisbol y la belleza femenina: Carrasquel fue conocido por sus proezas como pelotero sin embargo como conquistador de mujeres también se hizo conocer, en alguna oportunidad alguien le pregunto sobre que le gustaba más, si el béisbol o las feminas y el se quedo callado y no supo responder porque era lógico tras su prontuario que eligiera a las damas, ya que en ocasiones se lo decía a sus compañeros allegados. Mientras estuvo casado se dejó ver que contenía relaciones con mujeres japonesas, alemanas, blancas, morenas, y sobre todo venezolanas una gran cantidad de mujeres que rodearon a Alfonso en sus días de joven conquistador. Entre sus anécdotas llegó a contar en una entrevista, que tuvo una novia de la clase alta caraqueña que lo invito a cenar con su familia en un restaurant "fino" y al llegar ordenaron el pescado más caro que ofrecía el establecimiento, a Carrasquel se le ocurrió pedirle al mesonero salsa de tomate para acompañar el pescado, su novia se disgusto y le hacia gestos para que no hiciera eso por pena a sus familiares, la novia lo aparto del grupo y le pidió que no la avergonzara, el sonrió y se fue dejándola con su familia y no la volvió a ver.
Su primera esposa: Carrasquel la describió en el libro "Con la V en el pecho" como una mujer con la mejor vista que haya conocido, a tal punto que llego a decirle que si fuese nacido hombre y le gustara el béisbol pudiese haber sido un gran lanzador, debido la puntería y la vista que tenia para sorprenderlo en sus fechorías con otras mujeres.
Después de ser un grandeliga: Regresó a Venezuela donde su padre que lo había abandonado junto a su madre y otros hermanos estaba muriendo, "Carrasquelito" le tendió la mano pero, de igual manera sus señor padre falleció, se dedico a acomodar a su familia en especial a su madre que fue su adoración.
Durante la gestión del entonces presidente Marcos Pérez Jimenez, en uno de sus regresos a Venezuela tras la culminación de la temporada en los Estados Unidos el presidente le otorga un premio por ser un gran atleta y es esperado en el aeropuerto de maiquetía con bombos y platillos, para su sorpresa el no estaba enterado de tal evento que lo califico de politiquería y aburrido ya que no buscaba ser reconocido ni mucho menos, lo único que quería era descansar y ver a sus familiares.
Regresó al restaurant donde alguna vez lavó los platos y se sentó a disfrutar de la música, comida y compañía de una conquista e hizo un regalo al chico que se encontraba en su antiguo puesto de trabajo. No podía entender como hace unos años era él quien estaba en el lugar del joven, lavando los platos, y después era atendido con traje fino y buena ubicación para observar los espectáculos principales del lugar. Su orgullo era representar a Venezuela en las competencias internacionales, ayudar a su madre y familiares, y jugar béisbol.
Libro: Con la V en el pecho.




